Muchos famosos han conseguido traspasar las fronteras de sus carreras originales y transformar la popularidad en éxito empresarial. Con ideas innovadoras y estrategias bien definidas, han logrado crear marcas que no solo reflejan sus valores, sino que también generan cifras astronómicas. Desde la cosmética y la moda hasta el deporte, han sabido transformar su fama en empresas que facturan millones.
Entre los ejemplos más destacados están Kim Kardashian, Rihanna y Hailey Bieber, quienes han revolucionado el mercado de la belleza. Pero no son las únicas. Victoria Beckham ha brillado en el mundo de la moda, mientras que Michael Jordan ha demostrado que su influencia como deportista es tan poderosa como sus asociaciones comerciales.
Kim Kardashian y Skims
Kim Kardashian es un ejemplo de cómo transformar la popularidad en éxito empresarial. Su marca de ropa moldeadora, Skims, ha sido valorada en 4.000 millones de dólares, convirtiéndola en una de las empresas más rentables del sector. Skims no solo ha capturado la atención del público general, sino también de gigantes de la moda como Dolce & Gabbana y Swarovski, con quienes ha colaborado.
Antes de Skims, Kim triunfó con KKW Beauty, una línea de maquillaje que vendió parcialmente en 2020 por 200 millones de dólares. Aunque esta marca cerró, su impacto permanece. A sus 43 años, Kim Kardashian sigue ampliando su imperio, demostrando que su talento no se limita a los realities.
Rihanna y Fenty Beauty
Rihanna es otro ejemplo de éxito rotundo. Aunque no lanza nueva música desde 2016, su incursión en el mundo empresarial con las marcas Fenty Beauty y Savage X Fenty ha sido todo un triunfo. Ambas empresas facturan millones. En colaboración con LVMH, han redefinido el concepto de inclusión y diversidad en la moda y la cosmética.
Con un patrimonio neto de 1.400 millones de dólares, Rihanna ha pasado de ser una estrella del pop que llena estadios, a una empresaria que inspira y, además, se llena los bolsillos. Su marca Fenty Beauty es una de las más deseadas en redes sociales y sigue levantando pasiones con cada lanzamiento.
Hailey Bieber y Rhode
En el mundo de la belleza, pocas marcas han tenido un ascenso tan rápido como Rhode, la empresa de Hailey Bieber. Establecida en 2022, la marca ha conquistado el mercado con productos como el Pocket Blush y la Barrier Restore Cream. Su enfoque en la calidad y su estrategia digital han sido clave para proyectar ventas de 100 millones de dólares en 2024.
Hailey Bieber ha usado su imagen impecable como el mejor recurso publicitario. Cada lanzamiento de Rhode genera listas de espera y un entusiasmo palpable entre sus seguidores. En poco tiempo, Hailey ha demostrado que su éxito empresarial no es casualidad y que ella es mucho más que la esposa de uno de los cantantes más deseados del mundo.
Victoria Beckham y su marca
Victoria Beckham ha consolidado su lugar en el mundo de la moda con una empresa que facturó 100 millones de euros en 2023. Su línea de lujo creció un 35% anual desde 2020, gracias a colaboraciones estratégicas con marcas como Mango y acuerdos con grandes almacenes como Bergdorf Goodman.
Además, su incursión en la cosmética ha fortalecido su presencia global. Con tiendas en Australia, Canadá y Estados Unidos, Victoria Beckham ha demostrado que su transición de cantante a empresaria ha sido impecable.
Michael Jordan, el rey de las marcas
Aunque no posee su propia empresa, Michael Jordan ha sabido rentabilizar su nombre como pocos. Su colaboración con Nike, que dio origen a la icónica marca Jordan, ha generado más de 1.800 millones de dólares. Con un patrimonio neto de 3.200 millones, Jordan es el deportista multimillonario por excelencia, demostrando que su legado va mucho más allá del baloncesto.
