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La inspección de Hacienda: breve guía para superarla

Una inspección de Hacienda seguro que está entre los cinco mayores miedos a los que se enfrenta un empresario.
Y es que, seas un pequeño autónomo, tengas una PYME o seas gerente de una gran empresa, tu cerebro te alerta de un peligro incierto cuando te enfrentas a una inspección.
Pero es posible sobrevivir a ella e incluso prevenirla.
De todo esto vamos a hablar aquí.

Qué es una inspección de Hacienda

Para verificar si un contribuyente ha cumplido o cumple con sus obligaciones fiscales, la Agencia Tributaria puede realizar una inspección tanto a particulares como a autónomos y empresas.
La inspección es el procedimiento más exhaustivo y complejo que puede realizar con ese fin, y hay que diferenciarla de otras figuras con las que se puede llegar a confundir.
La normativa que regula estas inspecciones se encuentra principalmente en la Ley General Tributaria (Ley 58/2003, de 17 de diciembre), y en el Reglamento General de Recaudación (Real Decreto 939/2005, de 29 de julio).

Diferencias entre inspección, requerimiento y comprobación

El requerimiento de Hacienda es una solicitud de información.
La Agencia Tributaria comunica a un contribuyente que necesita una información específica para la aclaración de algunos datos.
O también para que aporte documentación adicional.
El requerimiento suele suponer un paso previo a una comprobación o a una inspección.

La comprobación es una figura intermedia entre el requerimiento y la inspección.
Normalmente se recurre a ella para la verificación de datos concretos de una declaración, cuando no hay necesidad de llegar a la inspección.
El aviso nos indicará el impuesto y el ejercicio a revisar.
También nos dirá el motivo de la comprobación, la información requerida y el plazo de contestación.

Mucha atención al tema de los plazos, si no queremos que resuelvan sin tener en cuenta nuestras alegaciones, lo que no es muy recomendable.

Tanto el requerimiento como la comprobación los lleva a cabo la Unidad de Gestión Tributaria, mientras que la inspección la realiza la Unidad de Inspección Tributaria.

Motivos de una inspección de Hacienda

Las causas de una inspección son variadas, pero vamos a citar algunas muy comunes.

.- Elevadas deducciones fiscales. Se trate del impuesto del que se trate (IRPF, IVA, de Sociedades…), las deducciones elevadas son una fuente de sospecha para Hacienda.

.- Diferencia en los datos declarados o en modelos trimestrales y anuales.
En el primer caso, la desconfianza puede surgir del descuadre entre ingresos y gastos, más los datos obtenidos por terceros como los bancos o los proveedores.
En cuanto a los modelos, es una de las causas más habituales de una inspección.

.- Sectores de riesgo. Las actividades con muya transacción en efectivo suelen ser objeto de inspecciones frecuentes. Hostelería o comercio minorista son ejemplos claros en España.

.- Inspecciones aleatorias. Aunque no lo parezca, muchas inspecciones surgen de decisiones no motivadas.

Documentación necesaria en una inspección

Al inicio de la inspección, hay que tener la documentación adecuada para mostrar que cumples con tus deberes fiscales.
Dependiendo del contribuyente, se pueden pedir distintos tipos de documentos.

Persona Física

En general, Hacienda pide la declaración de la renta del último año.
Lo que se intenta es contrastar que los ingresos y retenciones coincidan con la información mostrada en la declaración.
También puede solicitar justificantes de ingresos por otros conceptos, como rentas procedentes de inversiones.

Autónomos

Los documentos más solicitados son los modelos fiscales 303, 130 y 190.
También las facturas y los gastos deducibles detallados, requeridos por el ejercicio de la actividad.
La documentación debe ser coherente con las declaraciones presentadas durante el año fiscal.

Empresas

Aquí se puede pedir mucha documentación más, como el balance de situación.
También libros de contabilidad, contratos laborales o nóminas, además de las facturas.

Cómo afrontar una inspección de Hacienda

Bueno, pues ya están aquí, van a visitarte y tú te estás poniéndo en lo peor.
Pues ante todo, mucha calma.

Lo primero, mantener una actitud positiva y de colaboración: estar enfadado o ponerte a llorar no te va a servir de nada.

Debes dar toda la información requerida y facilitar la documentación solicitada.
Y no solo por hacer más agradable el trago, sino también por agilizar el proceso.

Lo primero, si es en tu domicilio, tienen que presentar una orden que les permita el acceso.

Tras la presentación, hay que establecer limites: tu esfera privada no debe ser violada con la excusa de la necesidad de documentación.
Es importante saber que no estás obligado a hablar, pero también, que contestar a sus preguntas es la forma más inteligente de pasar el trago.

Pero ojo: rige la regla de que todo lo que digas se puede utilizar en tu contra. Así que, ciudado.

Ten en cuenta que Hacienda puede llevar una copia de tu información contenida en ordenadores, pero que no pueden acceder a ficheros personales ni a nada no relacionado con la inspección.
También debes vigilar que no se lleven documentos relacionados con tus clientes, pues podría ser vulnerada la Ley de Protección de Datos.

Asesoría Fiscal

Aunque hay supuestos en que se necesita un abogado, contar con una asesoría fiscal cuando tienes una inspección de Hacienda es muy importante.
No solo por la orientación que te dan a la hora de responder a las preguntas y solicitudes de los inspectores, sino también por la seguridad y confianza que ganas con su presencia.

Profesionales como los que trabajan en aybe asesoría, que no solo interpretan correctamente las solicitudes de la Agencia Tributaria, sino que además te ayudan a reducir el riesgo de sanciones y problemas posteriores.

No dudes en acudir a ellos.

 

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