En este artículo vamos a hablar de los conflictos laborales entre trabajadores, no entre estos y la empresa.
Y es que el ser humano no necesita de muchas razones para iniciar un conflicto.
La simple convivencia en un entorno laboral puede crear tensiones por razones tan básicas como el temperamento de cada trabajador o sus preocupaciones personales.
Qué es un conflicto laboral
Entendemos por conflicto laboral aquel que surge de una mala relación entre dos o más trabajadores dentro de la misma empresa.
Lo más habitual es que su origen esté en las discrepancias entre puntos de vista, o por actitudes que provoquen fricciones entre trabajadores.
Hay que distinguir entre los problemas generales de una empresa y los surgidos por el carácter o puntos de vista de los empleados.
Causas de los conflictos laborales
En general, surgen de tres factores: la personalidad de los trabajadores, las acciones y decisiones de la empresa, y la mezcla de ambas.
Algunas de las más habituales, son:
La personalidad y la percepción de la realidad
Dos o más empleados pueden discrepar a la hora de analizar situaciones. Esas diferencias pueden ocasionar conflictos, según el grado de vehemencia en la defensa de su posturas.
Suele ser habitual el choque entre departamentos por considerarse discriminados en asignaciones económicas por parte de la empresa, o por utilizar distintos métodos de trabajo.
Asignación de recursos
Como se ha dicho, es una fuente común de discrepancia.
Las empresas acostumbran a guiarse por criterios estratégicos, pero puede que algún trabajador o departamento se sienta ninguneado o menospreciado.
Exceso de presión laboral
Muchas empresas siguen confundiendo la presión laboral con el refuerzo de la productividad.
Cuando se trabaja bajo presión es más frecuente la aparición de conflictos laborales entre empleados y superiores, o entre los mismos empleados.
Opiniones diferentes
Los trabajadores no tienen por qué compartir aspiraciones u opiniones personales.
Estas últimas suelen ser causa de conflicto laboral, cuando el trabajador no separa su vida privada de la del trabajo.
Puntos de vista distintos deberían enriquecer las relaciones entre compañeros, no romperlas.
Tipos de conflictos
Dependen no solo de las causas, sino también del número de personas que intervienen. Así tenemos,
> Interpersonales o intrapersonales.
En el primer caso, estamos hablando de un conflicto entre dos o más integrantes de la plantilla.
Los intrapersonales se refieren a los casos en que una sola persona muestra una actitud negativa ante su propio rol dentro de la empresa o contra los comañeros o la dirección.
> Inter o intragrupales
Los intergrupales nos remiten a la formación de dos o más grupos enfrentados dentro de la misma empresa.
Los conflictos laborales son intragrupales cuando las discrepancias aparecen entre dos o más personas dentro de uno de esos grupos.
> Organizacionales
El o los conflictos ya se han extendido y afectan a toda la empresa. Lógicamente, estos son los más complicados de solucionar.
Por la fuente del conflicto, distinguimos entre relacionales, de valores o de intereses.
.- Los primeros son los más comúnes. Ya nos hemos referido a ellos al hablar de distintas personalidades o de opiniones divergentes.
.- Los conflictos de valores surgen cuando hay discrepancia entre los de distintos empleados o entre algunos de estos y los valores de la empresa.
.- Los conflictos de intereses surgen cuando un empleado considera que su evolución en la empresa no es la merecida o cuando cree que se favorece a compañeros con menos méritos.
Técnicas de resolución
Para la resolución de conflictos laborales existen varios métodos, que van en función de la gravedad de la discusión, de las distintas situaciones que puedan presentarse.
Negociación
Son las mismas partes quienes tratan de llegar a un acuerdo por sí mismas.
En una reunión tratarán de llegar a un acuerdo por sí mismas, expresando sus disconformidades respectivas y buscando medidas para una solución beneficiosa para todos.
Mediación
Parecida a la anterior, la diferencia es la existencia de un tercero, que tendrá el papel de mediador informado y facilitará la negociación.
El debe ser el que ofrezca la solución, que ha de ser meditada y equitativa. De no serlo, el problema puede agravarse aún más.
Arbitraje
Cuando los conflictos se han enquistado, el arbitraje ayuda a conocer qué es lo que solicita cada parte, qué puede hacer la empresa para arreglarlo y qué es lo mejor para la buena marcha del negocio.
Esta técnica se asemeja a un juicio convencional, con el responsable del acto actuando como juez.
En los dos supuestos anteriores, hay que tener en cuenta el RD Ley sobre creación del Instituto de Mediación, Arbitraje y Conciliación
Resolución en los tribunales
El último recurso, cuando todo lo anterior falla. En estos casos se acude a la justicia ordinaria. Hay que tener en cuenta que en la inmensa mayoría de casos, acudir a los tribunales deriva de un conflicto entre la empresa y uno o varios trabajadores.
Ventajas de la resolución de conflictos laborales
Una resolución efectiva y positiva puede traer beneficios para la empresa, tales como:
Mejora de la reputación de la empresa, con la consiguiente atracción y retención de clientes y empleados
Incremento productivo. Como forma de distracción de los trabajadores, es posible que los conflictos ocasionen una bajada en la productividad de estos. Su resolución, pues, será necesariamente positiva.
Mejora de relaciones interpersonales. Con lo que el ambiente laboral se vuelve más agradable y positivo.
Sabido todo esto, si tienes cualquier tipo de conflicto en tu empresa, en Aybe asesoría te ofrecemos la posibilidad de asesorarte para que los efectos del conflictos se minimicen, tu productividad se mantenga y exista armonía entre los empleados.
